Te tenía que contar taaaantas cosas que a mi Semana Santa le faltaron días para explicarte lo que siento. Y eso me hizo estar triste, que daría la vida por cambiar esta primavera por otra en la que me diera tiempo de sentir la cercania de tu morenez templada.
¿Sabes una cosa? Sentí que una parte de mi corazón se quedaba este año vacío. Lloré para que el llanto tapara tu ausencia y pensé que mi mundo acababa en el instante exacto de perderte.
Pero de momento, un revuelo de esperanza me inundó, me hizo pensar en los que verdaderamente sufren. Lloré porque no te pude ver en la calle pero hay quien en la calle no ve, porq la cama de un hospital se lo impide. Entonces mi llanto se apagó y recordé que el asfalto que piso pertenece a la ciudad de la ESPERANZA. El imperio donde siempre reina la felicidad y porque al fin y al cabo para verte solo necesito fijar los ojos y pensar que sigues ahí y que lo q tu y yo pactamos sigue tan vivo que podré esperarte 188 días más.
(LLLL)

No hay comentarios:
Publicar un comentario