Hoy es una de esas noches en la que me siento inspirada... quizás seas tú quien me inspira, quien sabe. No sé exactamente el motivo por el que estoy empezando a escribir, ya que debería de estar estudiando, pero lo necesito así que me dedicaré a dejar que fluyan mis palabras desde la parte más profunda de mi.
Lo que siento ahora mismo no es exactamente bonito, es más, diría que no es bueno. No es bueno por varias razones, pero la que más pesa de todas, es que sintiéndome así, me doy cuenta de que es tarde, de que estoy demasiado implicada en esto por muy raro que sea todo, y me afectan las cosas más de la cuenta, puede ayudar también el estar un poco sensible, si.
Es muy extraño cuando el orgullo juega mejor que tú en una historia. El hecho de no mostrar los verdaderos sentimientos por no quedar por debajo del otro, me parece absurdo y patético.
Yo no pienso ser una de esas orgullosas y me dispongo a reconocer que te echo de menos.
Necesito un beso tuyo, una pequeña caricia, un abrazo inesperado, una mirada con esos ojos grises-azulados feos que tienes...
Quizá no soy tan valiente porque al escribirlo aquí es muy probable que jamás lo leas, pero me desahogo y sirve para aclarar y despejarme.
Quiero que me demuestres porqué debemos luchar por esto porque yo se que tenemos unas ganas enormes de que salga bien. Se que me quieres, de eso no tengo duda, pero necesito más porque a veces no se como actuar. No se de qué vas, no se si reír, llorar, gritar, escapar o quedarme. No se que es lo mejor ni lo peor, que esconde el presente y mucho menos el futuro... así que... ¿Por qué no lo averiguamos?
Te voy a dar un consejo: Nadie muere asfixiado por tragarse su orgullo.
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